Vieja intervención sobre el aborto


La discusión legislativa actual, a través de la cual espero que se legalice el aborto, ha logrado algo casi inédito: me resultó interesante y entretenido escuchar un montón de discursos. Algunos muy retrógrados y graciosos, que sirven de fundamento al deseo de completa extinción de la humanidad, y otros muy ilustrados, emocionantes, técnicamente interesantes.

Dado que no me han invitado a ningún púlpito pero como tengo ganas de contribuir de algún modo a la discusión y cuento con este blog desierto, aprovecho el espacio (que me agradezco a mi mismo por darme), para compartir este texto de 2010, que fue un mail escrito a una lista de correos cuyos miembros eran principalmente docentes de la Universidad Nacional de Entre Ríos.

Siempre me preocupó la tarea de volver explícita la noción de que el inicio y el fin de la vida humana son conceptos que se definen en base a un consenso social (mutante en el tiempo), un momento o un período de transición de duración desconocida, definidos arbitrariamente en base al mejor conocimiento disponible (en el mejor de los casos) y siempre asociados a un margen de duda y error. Al tratar de definir el inicio de la vida de una persona es indispensable nutrirnos del conocimiento científico, pero lo que se obtiene es una definición política, filosófica o meta-científica, y no es un concepto científico en sí mismo, por lo cual afirmaciones como "está comprobado que el ser humano existe desde la concepción" es puro bolazo. Me gustó escuchar en las exposiciones de los invitados a las sesiones del Congreso toda esta cuestión explicada en profundidad.

Aca los saluda algo que los cristianos definen como persona. ¿Será momento ya de inscribirlo como monotributista en AFIP?

Persona

--

Date: Wed, 22 Dec 2010 01:11:31 -0300

Subject: Ser o no ser: el caso de los embriones y las personas

From: Diego Fainstein <correodeldiego@gmail.com>

To: UNER Debate <unerdebate@googlegroups.com>

Escribo para discutir un argumento que leo repetidamente y que me parece erroneo (ya lo expuse antes, sólo lo repito). Los que se oponen al aborto dicen que el feto es un "niño por nacer" y que tiene derechos y que la madre no puede tomar la decisión sobre su cuerpo porque atenta contra la vida de otra persona al hacerlo. Para mi eso es una creencia igual de arbitraria que la creencia que yo profeso, que es exactamente la opuesta, dado que no considero que un feto sea una persona, y por ende no necesariamente tiene los derechos que tienen las personas. En definitiva, el punto central de la discusión es la definición de "persona", porque creo que en esto estaremos todos de acuerdo: una persona tiene que tener los mismos derechos que cualquier otra.

Definir al feto como no-persona podría leerse como una negación del otro, del mismo modo en que judíos, negros, bolivianos y gays son considerados por los militantes de las razas superiores como especímenes degradados o degenerados del género humano. Yo que soy judío, negro, boliviano y gay trato de evitar el ejercicio de lo que sufro, por eso me preocupa discutir el tema, para no equivocarme y cometer los mismos errores que condeno. Pero entonces, voy a tratar de fundamentar lo más científicamente que pueda mi posición, aunque ya sabemos que los alemanes --hace varias décadas-- y el premio nobel James Watson --en este mismo siglo-- apelan también a la ciencia para fundamentar sus creencias deshumanizantes del otro.

Debe haber entre el momento de la fabricación de óvulos y espermatozoides y el momento en que un adolescente le pide dinero a los padres para comprar cerveza, algún instante en que se pasa de no ser persona a sí serlo. También podría no ser un instante, sino un proceso que abarca tiempo, con lo cual deja de funcionar el principio del tercero excluido y aparecen tres estadíos: (1) no-persona, (3) persona, (2) ni lo uno ni lo otro. ¿Pero qué es lo que define a una persona? ¿Que tenga inteligencia, intestinos, emociones, alma, dedo pulgar, lenguaje, diferenciación respecto de la madre, sensibilidad, cultura, dominio del microsoft office...? Hay quienes carecen de alguna o varias de estas características y sin embargo he de admitir que parecen personas. Otras preguntas: ¿es racional pensar que existen personas unicelulares? ¿cuál es el mínimo número de células necesario para constituir a una persona? ¿tiene aparato psíquico el espermatozoide? ¿es persona el óvulo? ¿existe el alma? ¿qué significa estar vivos?

A mi me parece que esta caracterización de lo que nos define como personas será siempre arbitraria, y no se me ocurre modo de evitarlo. Una posibilidad interesante es conocer las concepciones que proponen distintas culturas para tratar de desarrollar una definición que nos resulte aceptable y convincente de acuerdo a los conocimientos que tenemos actualmente. En definitiva, la discusión es filosófica, tenemos que elaborar nuestros valores, y no alcanza con la ciencia ni con la religión.

Los judíos me caen simpáticos así que quise saber qué piensan al respecto. Como dejé de tener la cuota al día hace mucho, debí recurrir al Gran Rabino Googlestein quien me orientó un poco: la religión judía es pluralista en interpretaciones, hay distintas corrientes que dicen diferentes cosas (de allí el dicho "donde hay dos judíos hay tres opiniones"). Según una interpretación rabínica la persona tiene identidad como tal, diferenciada de la madre, no en el momento de la concepción sino en el alumbramiento. Hasta ese momento el feto es parte de la madre, carece de identidad propia. El embrión está subordinado a la madre, por lo cual si se constituye en un peligro potencial para ella es aceptada la interrupción del embarazo. La dependencia entre ambos desaparece luego del alumbramiento, cuando la criatura se transforma de vida potencial en un ser independiente con derechos y obligaciones. En definitiva, el embrión no es considerado persona. Igualmente el aborto no se acepta de modo general, sino de acuerdo a las circunstancias.

Sólo quería ilustrar que la creencia de que el embrión es una persona obedece a una concepción cristiana actual que no tenemos por qué compartir todos. Me gustaría saber qué piensan los y las feministas, si es que argumentan de este modo el reclamo por el derecho a decidir sobre el propio cuerpo. O qué otros modos de pensar el problema se plantean (más allá de la necesidad de actuar frente a la desesperante situación de la práctica clandestina del aborto). Me despido más que nada porque ya se hizo muy largo. Un abrazo,

Diego